Un gazpacho casero sin complejos: El Hortelano, de Casarabonela

Maria Sánchez PalomoMaria Sánchez Palomo


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Tomate, pimiento, aceite de oliva virgen extra, vinagre, zumo de limón natural, ajo, sal, agua… ¡Y a batir! Así se prepara el gazpacho de El Hortelano, sin trampa ni cartón, 100% natural, casero y elaborado con mucha ilusión. Sí. Podría decirse que ese es un ingrediente extra que tiene este producto tan artesanal que Sebastián Gómez y Paqui Gómez preparan en su pequeño obrador de Casarabonela.

Paqui y Sebastián en su casa de Casarabonela, donde tienen su pequeño obrador.
Paqui y Sebastián en su casa de Casarabonela, donde tienen su pequeño obrador.

La aventura, por así decirlo, comenzó hace ocho años aproximadamente y desde entonces mucho ha llovido en esta pyme que tuvo la idea de preparar esta bebida tan popular utilizando única y exclusivamente producto de cercanía, de kilómetro cero –verduras y aceites de la zona, del Valle del Guadalhorce y alrededores, y agua de su pueblo.

Han llegado a estar presente en lineales de grandes superficies comerciales, compitiendo con marcas blancas de gran tirón y con similares de fabricantes de tirada nacional, por así decir. Ellos, despacito y con buena letra, fueron haciéndose un hueco en los frigoríficos de los malagueños, pues es fácil caer rendidos al sabor y al aroma que desprende este alimento que hemos venido a conocer mejor a su lugar de origen.

Tomates de cercanía para el gazpacho de El Hortelano.
Tomates de cercanía para el gazpacho de El Hortelano.

Como apuntamos, arrancaron con la idea cuando en el establecimiento que Sebastián dirige y trabaja, Alimentos de Temporada –en Mijas–, empezó a vender un gazpacho que preparaba una tercera persona para él y para Paqui. “Nosotros lo tomábamos y pensamos: ‘lo podríamos hacer mejor’”, comenta entre risas el matrimonio. Y es que ambos son muy “cocinillas” y disfrutan con la gastronomía y la alimentación, de ahí que se decidieran a empezar a fabricar el suyo propio, a pequeña escala. El resultado fue que gustó muchísimo a los que lo fueron probando y empezaron a pedirle con frecuencia. Llegó un momento en el que vieron la necesidad de establecer el producto como marca y de ahí nació este Gazpacho El Hortelano que siguen preparando pese a no pocas dificultades sobrevenidas por tratarse de un obrador modesto.

¿A qué nos referimos exactamente? Sebastián explica a GURMÉ Málaga que hoy en día hay una competencia importante en este campo, grandes compañías que fabrican magnas cantidades de esta bebida y que lo venden a precios prácticamente irrisorios en relación a lo que cuesta a un pequeño productor como El Hortelano sacar a flote un gazpacho tan artesanal y de tanta calidad. Solo utilizan tomates muy escogidos, en temporada, por supuesto, AOVE de la zona, de la cooperativa de Casarabonela específicamente, y agua. “¡Qué importante es el agua!”, nos comenta Paqui. Utilizan la que llega al pueblo, la de la sierra, “y os aseguro que eso marca la diferencia”, añade Sebastián. En definitiva, y como comenzábamos destacando, materia prima de proximidad y de gran calidad. “Hasta el zumo de limón es natural, nada de preparados, ojo, y eso que está carísimo”, sentencia la pareja.

Es así que el coste de producción de este elaborado ha ido subiendo con los años. Cada vez es más complicado encontrarle rentabilidad a este gazpacho fresco de El Hortelano, que se vende por 4 euros en puntos de venta muy seleccionados y que incluso restaurantes y hoteles se interesan por tener a en sus cocinas para la clientela. Han pasado de ‘cocinar’ hasta 500 litros al día a 50-60 aproximadamente ahora, que están reorientando la empresa y sus objetivos, conscientes de lo complejo que es competir siendo David en un mercado copado por numerosos Goliat de la alimentación.

Se prepara con materia prima de kilómetro 0.
Se prepara con materia prima de kilómetro 0.

¿Podríamos entonces decir que el gazpacho fresco de El Hortelano está en peligro de extinción? No, no queremos caer en eso. De hecho, cuando contactamos con la familia Gómez Gómez nos pusieron al tanto de esto mismo, de que habían bajado el ritmo de producción por una serie de motivos que nos explicaron pero que creían mucho en su producto y que por eso querían seguir sacándolo a la luz. Están trabajando mucho bajo demanda y se plantean poner un punto de venta a pie de obrador, para que quienes pasen por Casarabonela puedan parar y hacerse con una de estas botellas y aprovechar, por qué no, para llenar la despensa con otros alimentos propios de la comarca que esperan vender también en este espacio.

En estos años de ir adaptándose a las circunstancias y a lo que les ha ido sobreviniendo, Paqui y Sebastián tienen experiencias tanto dulces como sinsabores. Se quedan con lo positivo, con la participación en eventos de la magnitud de Madrid Fusión con Sabor a Málaga, con varios premios que han recibido por el trabajo que realizan y también, por qué no decirlo, por los avances que ellos mismos han ido efectuando en relación al proceso de fabricación el gazpacho. Las instalaciones de su obrador en Casarabonela están perfectamente acondicionadas y han superado las auditorías que se exigen por ley. “Hemos adaptado algunas zonas y estamos satisfechos porque al final todo redunda en positivo en el resultado final, en este gazpacho”, nos comenta Paqui mientras tomamos un vaso bien fresco en esta calurosa tarde de septiembre.

Un proyecto muy familiar que espera seguir adelante.
Un proyecto muy familiar que espera seguir adelante.

Hemos visitado El Hortelano cuando el verano está dando sus últimos coletazos pero ellos siguen aún unas semanas más preparando esta bebida. Normalmente la temporada arranca en abril, nos dice Sebastián, y ya se mantiene hasta que llega el otoño. Los primeros del año se preparan con tomates de Cajiz, de Serralba, que suelen recolectar antes este tipo de materia prima. Sea como fuere, él los compra en el mercado de Alhaurín, que comercializa género de la huerta del Guadalhorce, de agricultores de Pizarra, etc.

Han sido así seis meses de esfuerzo y dedicación que a él y a Paqui le saben a gloria. Otra campaña saldada con éxito, el éxito que es para ellos que los clientes sigan pidiéndoles su gazpacho, el gazpacho fresco de El Hortelano. Esta temporada, además, la despiden con esa idea que tienen entre manos, esta tienda con producto de KM 0. “Tengo mucha ilusión en poner en marcha aquí un comercio. Paqui y mi hijo Álvaro están siendo fundamentales para mantener el proyecto a flote”, nos cuenta Sebastián Gómez justo antes de despedirnos.

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